Hoy quiero ofrecerte una reflexión que quizás estés sintiendo o que te asaltó recientemente.
Verás,
Tengo treinta y pocos años y, sí, a veces me da por preguntarme si no he llegado tarde para construir la vida que he elegido vivir.
Otras veces, lo veo clarísimo: estoy en la flor de la vida y sé que no es tarde. Estoy en el momento perfecto para avanzar, porque si no hubiera vivido lo que he vivido, no hubiera llegado a este punto de consciencia.
Y otras, la fuerza para conseguir mis sueños se diluye, aunque luego, ¡zas!, la recupero. Y está bien así.
Recuerda que la vida es SIEMPRE cuestión de perspectiva, Viajerx.
Los que me conocen saben que soy agente inmobiliaria, y el otro día alquilé un local a dos chavales de 24 años para un take away. ¡Con 24 años ya tienen tres locales y sumando! Su ilusión, sus ganas… No tiene precio.
Y yo ahora me pregunto y te pregunto: ¿Cuándo es el momento perfecto?
¿A los 20? ¿30? ¿Quizás… 50?
Es como que pasas la barrera de los 30 y sientes que tienes menos margen a equivocarte. Y luego está esa presión social de que a los 40 ya deberías estar acomodado, recogiendo frutos…
Y quizás estás como yo, que a veces ves esos “frutos” muy lejanos, otras veces no, y te dices: ¿Qué frutos? ¡Señor!
Sinceramente, creo que todo llega cuando tiene que llegar. Pero casi siempre, llega por un suceso que te despierta.
Puede ser la desesperación por brindarle a tu hijo la vida que tú no has tenido. El miedo de no tener los recursos que tu familia no tuvo. O simplemente, ese suceso que te da un bofetón de los fuertes en toda la cara y te grita: ¡ESPABILA!
Y en ese instante, abres los ojos y te preguntas: ¿Qué coño voy a hacer AHORA con la vida que SÍ elijo?
Y aquí es donde entra la Ilusión, Viajerx.
El momento perfecto no es una edad, es la decisión que toma tu consciencia.
Así que, te vuelvo a preguntar: ¿Cuándo es el momento perfecto?
Mi respuesta es: HOY.
El momento es AHORA, cuando dejas de mirar el reloj y empiezas a construir tu ilusión.

