¿Sabes cuál es la trampa más sutil del conformismo? Creer que “el suficiente” es igual a tu mejor versión.

Hoy quiero animarte a que no te conformes y que cada día te superes, siempre acorde a cómo te sientas.

Verás.

Imagina que encuentras un trabajo que, al principio, es simplemente un medio para un fin. Pongamos, por ejemplo, que entras en una empresa para gestionar la logística. Al comienzo, con saber dónde van las cajas y cómo se hace el pedido estándar, es “suficiente”. Cumples, y listo.

Pero hay algo en ti que se resiste a ese conformismo. Empiezas a preguntarte por qué se usa una determinada ruta de transporte, y no otra. Te pica la curiosidad de entender el software de inventario más a fondo, de optimizar el proceso que tus compañeros hacen de forma mecánica. Inviertes tus ratos libres en aprender sobre supply chain o gestión de almacén.

¿El resultado? El conformista se queda en mover cajas, el Ilusionista se vuelve un experto en optimizar toda la cadena.

O, ahora piensa en una afición o un hobby. Quizá te ha picado el gusanillo de la jardinería. Empiezas por lo básico: una planta de interior resistente. Sigues las instrucciones de riego al pie de la letra, y con eso, es “suficiente” para que no se muera.

Pero, a las pocas semanas, sientes el clic. Quieres saber más. Empiezas a indagar sobre tipos de sustratos, la importancia del drenaje, los ciclos de luz… De repente, ya no solo tienes una planta, sino un pequeño ecosistema en tu balcón, y eres capaz de diagnosticar por qué se le caen las hojas al ficus de tu vecina. Has pasado de ser alguien que “tiene plantas” a un pequeñx expertx que disfruta y entiende el proceso.

Y ¿Por qué te cuento estas dos historias?

Porque esa necesidad de no quedarse en el ‘suficiente’ es la misma que late en el corazón de este proyecto.

Tanto si es un nuevo empleo como una afición o proyecto, la chispa que te hace ir más allá es la que nos empuja a invertir tiempo, energía y, sí, también dinero en formarnos y crecer.

Y pensarás, ¿por qué ese esfuerzo extra? Porque, créeme si te digo, que el valor que te llevas contigo es siempre incalculable. Todo esto es lo único que te llevas, Viajerx.

Alimenta tu curiosidad. No des nada por sentado y cuestiona. Aprende e invierte en ti mismx. Hazlo siempre por ti.

Como dijo Socrates: “Solo sé, que no sé nada”. Y esa curiosidad es el motor. La Ilusión no espera a la perfección, espera a la acción.

Por eso, te pregunto: ¿Qué pequeña cosa vas a aprender o mejorar hoy, respetando la energía con la que te has levantado?